
La formación BIM se ha convertido en una infraestructura imprescindible para transformar la gestión pública. No basta con incorporar requisitos BIM en los pliegos, adquirir software o disponer de un entorno común de datos: las personas que planifican, contratan, producen, coordinan, supervisan y utilizan la información deben desarrollar competencias diferentes, vinculadas a sus responsabilidades reales.
Esta fue la idea central de la jornada «La estrategia de formación BIM para transformar la gestión pública», celebrada el 29 de septiembre de 2026 dentro del Plan BIM Euskadi. La sesión, impartida por David Barco Moreno de Berrilan, analizó cómo pasar de cursos aislados a un sistema progresivo de capacitación conectado con la estrategia de cada entidad, la contratación pública, la ISO 19650 y el ciclo de vida de los activos.
La jornada se desarrolló el 29 de septiembre de 2026, de 09:30 a 11:30, en formato híbrido, con sede presencial en BUILD:INN, paseo de Uribitarte 3, Bilbao.
La formación BIM no consiste en enseñar lo mismo a todas las personas. Consiste en determinar qué debe saber cada perfil para tomar decisiones, contratar, gestionar, producir, supervisar y utilizar información fiable.

De la obligación contractual a la capacidad real de las organizaciones
La incorporación progresiva de BIM en la contratación pública está creando una diferencia cada vez más evidente entre pedir BIM y disponer de la capacidad organizativa necesaria para gestionarlo. Una entidad puede incluir requisitos en un contrato y, sin embargo, no contar todavía con criterios para definir la información necesaria, evaluar una oferta, revisar un BEP, administrar un CDE o comprobar los modelos y datos entregados.
Los datos mostrados en la presentación, elaborados en el marco del Observatorio de la Construcción de Euskadi, ayudan a dimensionar este reto. En la serie analizada para la licitación pública de la CAPV se identificaron 16.622 licitaciones, de las cuales 216 utilizaron metodología BIM: aproximadamente el 1,3 % del número total. Sin embargo, esas licitaciones BIM representaron alrededor de 960,5 millones de euros sobre un presupuesto analizado próximo a 6.380 millones, es decir, un 15,06 % del importe.
La diferencia entre el 1,3 % de expedientes y el 15,06 % del presupuesto muestra que BIM sigue concentrándose especialmente en contratos de mayor volumen. Esto incrementa la necesidad de que las administraciones dispongan de personal capaz de definir requisitos proporcionados, controlar entregables y convertir la información recibida en un activo reutilizable.
La hoja de ruta del Plan BIM Euskadi también es una hoja de ruta de capacidades
El despliegue del Plan BIM Euskadi combina cuatro ámbitos de evolución: estrategia, procesos, tecnología y personas. La formación no debe funcionar como una línea independiente, sino como el mecanismo que permite aplicar los otros tres ámbitos en contratos y activos reales.
- Horizonte 2027 · formación básica: conocimientos de BIM, ISO 19650 y uso de CDE para personal técnico y responsables BIM de las entidades participantes en contratos con requisitos BIM. El Plan utiliza como referencia un nivel equivalente a Fundamentos de buildingSMART.
- Horizonte 2030 · formación intermedia: profundización en gestión de la información, coordinación, interoperabilidad y aplicación sistemática en los contratos. La referencia publicada se aproxima al nivel Especialista de buildingSMART.
- Horizonte 2035 · especialización y actualización: nuevos itinerarios vinculados a la inteligencia artificial, la sostenibilidad, la gestión digital y la evolución de estándares y tecnologías.
Esta progresión debe acompañar la evolución de cada entidad: desde una situación inicial, con información dispersa y baja capacitación, hasta un escenario integrado en el que BIM forme parte de la contratación, la gestión de activos, la interoperabilidad entre sistemas y la mejora continua.
No todos necesitamos saber lo mismo: seis perfiles, seis necesidades
Uno de los principales resultados de la jornada fue la definición de una relación directa entre perfil, responsabilidad, competencia y formación. El punto de partida no debe ser el catálogo de cursos, sino las decisiones y tareas que cada persona debe asumir.
Estrategia y gobernanza
Requisitos y adjudicación
Procesos y coordinación
Modelos, datos y documentos
Validación y cumplimiento
Continuidad de la información
Dirección: estrategia y gobernanza
La dirección debe definir objetivos, recursos y criterios de implantación. Necesita comprender la gobernanza de la información, la hoja de ruta y la gestión del cambio. Su formación debe centrarse en sensibilización BIM, visión estratégica, evaluación de riesgos y toma de decisiones, no en el manejo avanzado de herramientas de modelado.
Contratación: requisitos y adjudicación
Los responsables de contratación deben transformar las necesidades de la entidad en requisitos de información claros y evaluables. Entre sus competencias se encuentran la redacción de pliegos, la definición de requisitos BIM, los criterios de solvencia y valoración, el análisis de ofertas y la adjudicación. Pedir un modelo sin definir su finalidad, contenido y procedimiento de revisión genera entregables difíciles de utilizar.
Gestión de la información: procesos y coordinación
Este perfil coordina procesos, entregables y responsabilidades. Debe dominar el CDE, el BEP, los flujos de información, los estados de revisión, la trazabilidad y la asignación de funciones. Su capacitación conecta directamente con los principios de la serie UNE-EN ISO 19650.
Equipos técnicos: modelos, documentos y datos
Los equipos técnicos producen y consultan información útil para el proyecto. Necesitan conocer modelos, datos, documentación, estándares, criterios de calidad y procesos de trabajo colaborativo. La herramienta es importante, pero siempre subordinada al uso de la información y a los requisitos del contrato.
Supervisión: revisión y cumplimiento
La supervisión debe verificar el cumplimiento de los requisitos y entregables. Requiere capacidades para revisar y validar modelos y datos, gestionar incidencias, utilizar listas de comprobación y documentar evidencias. Los formatos abiertos IFC, BCF e IDS permiten estructurar parte de estos controles y reducir la dependencia de una única aplicación.
Operación y mantenimiento: continuidad de la información
Los gestores de activos deben utilizar la información recibida para la operación, el mantenimiento y la continuidad del servicio. Esto exige definir previamente los AIR, preparar el AIM y conectar modelos y datos con inventarios, GIS, GMAO y otros sistemas corporativos. La formación en esta fase debe comenzar antes de la entrega del activo, no cuando finaliza la obra.
Un itinerario progresivo: del diagnóstico a la actualización
La estrategia presentada se organiza en seis fases. Su objetivo es evitar dos errores frecuentes: formar sin conocer las necesidades reales y evaluar la formación únicamente por el número de horas impartidas.
- Diagnóstico. Identificar objetivos BIM, contratos piloto, perfiles implicados, experiencia disponible, brechas de capacidad, recursos y resultados esperados. El resultado debe ser un mapa de capacidades y prioridades, no un catálogo de cursos.
- Sensibilización. Crear un lenguaje común sobre BIM, gestión de la información, responsabilidades y valor público.
- Capacitación por rol. Desarrollar fundamentos y conocimientos específicos según las funciones de dirección, contratación, coordinación, producción, supervisión u operación.
- Aplicación. Trasladar el aprendizaje a proyectos y contratos reales, utilizando requisitos, pliegos, modelos, CDE, procedimientos y entregables de la organización.
- Acompañamiento. Resolver dudas durante la aplicación, revisar resultados y ajustar procedimientos. La transferencia al puesto de trabajo necesita soporte.
- Actualización. Incorporar nuevos requisitos, estándares, herramientas y lecciones aprendidas mediante un proceso de mejora continua.
Formarse sobre el ciclo de vida completo del activo
La jornada relacionó la capacitación con todo el ciclo de vida: planificación, contratación, proyecto, obra, entrega, operación y mantenimiento. En cada fase cambian los agentes, los modelos de información, las decisiones y los requisitos.
- En planificación se analizan necesidades, objetivos de la organización y requisitos de información.
- En contratación se preparan pliegos, EIR, criterios de adjudicación y requisitos del BEP.
- Durante el proyecto se produce y coordina el PIM, se controlan entregables y se gestionan incidencias.
- En obra se actualiza la información, se controla la ejecución y se prepara el modelo as-built.
- En la entrega se comprueba que los datos respondan a los AIR y puedan incorporarse al AIM.
- En operación y mantenimiento la información debe integrarse con los sistemas utilizados para gestionar el activo.
Esta visión explica por qué una estrategia formativa madura debe combinar ISO 19650, requisitos de información, producción y supervisión de modelos, CDE, interoperabilidad y gestión de activos. Formar únicamente en software cubre una parte muy limitada del proceso.
Nueve módulos para organizar una formación especializada
La presentación organizó el conocimiento especializado en nueve ámbitos, que pueden combinarse de forma diferente según el perfil:
- Fundamentos y cultura BIM.
- Requisitos de información BIM.
- Gestión interna del modelo BIM.
- Producción de información del proyecto.
- Supervisión de la información.
- CDE y gestión colaborativa de la información.
- Gestión de información en proyecto e inicio de obra.
- Gestión de información durante la ejecución y el as-built.
- Gestión de información del activo.
No todos los perfiles deben cursar los nueve módulos con la misma profundidad. Un responsable de contratación necesita requisitos, CDE y criterios de evaluación; un técnico de producción necesita procesos de generación y coordinación; y un gestor de activos necesita continuidad de la información, AIR, AIM e integración con los sistemas de mantenimiento.
Proyectos reales, estándares y materiales reutilizables
La formación aplicada debe utilizar proyectos reales y materiales que después puedan reutilizarse dentro de la entidad: modelos de proyecto, obra y operación, pliegos, requisitos de información, matrices de responsabilidades, BEP, procedimientos, listas de comprobación y flujos de incidencias.
La presentación mostró ejemplos vinculados a proyecto, obra, urbanización y operación y mantenimiento, junto con documentación técnica y formatos abiertos. Esta combinación permite aprender no solo qué dice un estándar, sino cómo se convierte en decisiones, documentos, controles y entregables dentro de un contrato.
Recursos formativos y especialización
El ecosistema actual combina recursos de sensibilización, cursos introductorios, formación para la contratación pública, programas de especialización y certificaciones profesionales. La plataforma de formación de BIM Euskadi permite consultar iniciativas dirigidas a distintos niveles y perfiles.
Entre las experiencias revisadas se incluyeron formación breve de introducción, programas de 25 horas para personal de la Administración, ayudas estatales para formación BIM aplicada a la contratación pública y cursos promovidos por colegios profesionales. Esta diversidad confirma que no existe un único formato válido: la duración y el nivel deben responder al objetivo y a la responsabilidad del participante.
También se presentó la evolución del anterior Título de Especialización BIM en Gestión Pública, desarrollado con la colaboración de Gobierno Vasco, Visesa, Alokabide y Berrilan en el marco del PCTI, hacia el Máster BIM de Gestión de la Información en Entornos Públicos y Privados. El programa amplía el alcance hacia la gestión integral de la información y combina formación metodológica, aplicación práctica y certificaciones profesionales.
Principales conclusiones de la jornada
- La formación es parte de la estrategia de implantación. Debe planificarse junto con los objetivos, los procesos, la tecnología y los contratos piloto.
- El diagnóstico precede al curso. Antes de diseñar un itinerario, hay que conocer capacidades, responsabilidades, brechas y resultados esperados.
- Cada perfil necesita competencias diferentes. Dirección, contratación, gestión de información, producción, supervisión y operación no requieren el mismo nivel ni el mismo contenido.
- La capacitación debe conectarse con la ISO 19650. Los equipos necesitan entender requisitos, responsabilidades, estados, revisiones, autorizaciones, publicación y archivo de información.
- El CDE no sustituye al proceso. Una plataforma solo aporta valor cuando existen reglas, flujos, responsabilidades y criterios de control compartidos.
- La interoperabilidad debe formar parte del aprendizaje. IFC, BCF, IDS y OpenCDE ayudan a intercambiar, revisar y validar información de forma estructurada.
- La aplicación sobre proyectos reales es imprescindible. El conocimiento se consolida al trabajar con pliegos, modelos, datos, incidencias y entregables reales.
- La formación no termina al finalizar el curso. Acompañamiento, comunidades de práctica, evaluación y actualización son necesarios para trasladar el aprendizaje al trabajo diario.
- El éxito debe medirse por resultados. Además de horas y asistentes, conviene evaluar requisitos mejor definidos, entregables correctamente revisados, reducción de incidencias, reutilización de datos y autonomía de los equipos.
Consulta la presentación completa
La presentación de la jornada reúne la hoja de ruta, los datos de contratación pública, la matriz de perfiles y competencias, los itinerarios de capacitación y diferentes recursos formativos.
Revive la jornada completa
La grabación completa permite revisar las explicaciones, ejemplos y recursos compartidos durante la sesión.
Puedes consultar otras jornadas, entrevistas y recursos técnicos en el canal de YouTube de Berrilan.
Una estrategia de capacitación para generar valor público
La transformación digital de la gestión pública no se consigue acumulando modelos ni incorporando exigencias aisladas en los contratos. Requiere personas capaces de definir objetivos, pedir información útil, organizar procesos, supervisar resultados y mantener los datos durante todo el ciclo de vida.
El reto consiste en pasar de la formación entendida como un conjunto de cursos a un ecosistema de aprendizaje continuo: diagnóstico, sensibilización, capacitación por roles, aplicación sobre proyectos, acompañamiento y actualización. De este modo, cada contrato puede convertirse en una oportunidad para consolidar capacidades y mejorar la calidad de los servicios públicos.
Esta jornada continúa el trabajo iniciado en la sesión «Avanzando con la ISO 19650 en Euskadi: experiencias reales y próximos pasos». Ambas sesiones conectan estándares, procesos, tecnología y personas dentro de una misma hoja de ruta.
Seguimos en el camino de los datos.
¿Tu organización necesita definir su estrategia de formación BIM?
En Berrilan acompañamos a administraciones públicas, empresas y gestores de activos en el diagnóstico de capacidades, la definición de perfiles y competencias, el diseño de itinerarios formativos y su aplicación sobre contratos y proyectos reales.



Buenos días:
Muchas gracias por compartir la información. Trabajo en la implantación BIM dentro de una Administración pública y la jornada me resulta especialmente interesante por su enfoque en gestión pública, ISO 19650 y formación.
Estaré pendiente de la jornada.